Reinas' Weekend in London (Abril 2010)
Por suerte pudimos entrar y salir de la city como teníamos previsto, e incluso disfrutamos del hecho que no estaba tan saturada de gente, que pillamos Easyjet como teníamos planeado y el vuelo iba como medio vacío. Igual un poco fastidioso que por el tema del desastre derivado por el volcán no nos dejaban hacer check in en línea asi que tuvimos que ir al aeropuerto 2 horas antes, y encima ahora con esto de la ampliación del aeropuerto de Barcelona que todas las aerolíneas low cost fueron a parar a la terminal vieja, es un poco de lo peor que te hagan facturar en la terminal "C" pero que después tu vuelo sale de la "A" y no hay manera de llegar de un punto a otro que no sea caminando o -como en nuestro caso- corriendo que se te va el avión.
Pues nada, 2 horas después de haber subido al avión ya estábamos en Stansted, y una horita más tarde ya estábamos en el Soho, donde nos esperaba George, uno que nos dio las llaves del
Lo bueno de estar alojados en el Soho es que estás como en el epicentro de todo, y casi todo lo que uno debería de ver de Londres en una primera visita está a distancia de peatón. Un poco por eso fue que declinamos de comprarnos uno de esos travel passes que ofrece la ciudad para turistas, y en su lugar optamos por hacernos de las Oyster cards que todo buen ciudadano utiliza cuando se mueve bajo tierra, y al final no salió todo bien a cuenta.
Ni bien salimos a la calle comenzamos a experimentar eso de estar en el centro de todo, que a 50
Una cosa interesante que tenía el musical este era que el público -que el teatro estaba bastante lleno- no era lo que uno se esperaba que fuera en este tipo de eventos. Pero se ve que como ya está en escena desde hace un año, que ya pasó por allí toda la comunidad LGBT de Londres, y ahora en la platea había un montón de chicas y señoras que gritaban y aullaban cada vez que alguno de los muchachito se ponía ropa de mujer como si estuviéramos en un recital de Enrique Iglesias. Lo interesante de los ingleses es que son sajones como sus primos los (norte)americanos, y en este tipo de eventos gritan y aullan como sus independizados vecinos del otro lado del charco. Fue bastante divertido ver el "espectáculo" de un lado y del otro del escenario.
Terminado el evento, como que ya habíamos medio cenado antes de entrar al teatro y también que estábamos un poco cansados por el viaje más el cambio horario, solo tuvimos energía para ir un rato al The King's arms, y solo porque nos habían echado del bar más próximo a nuestro domicilio porque a las 23 dejaban de servir bebidas, mira tú lo temprano que es todo por aquí. La onda bar de Londres no está mal, pero como que todo el mundo va medio borracho desde temprano, es poco lo que se puede conversar con la gente aunque igual pa' lo que hay que conversar...
De Trafalgar Square bajamos hasta el Puente del milenio, cruzamos el río Támesis y pasamos por el Ojo de Londres hasta el otro puente, el de Westminster. De allí volvimos a cruzar el Támesis para encontrarnos cara a cara con el Big Ben, el Parlamento y la abadía de Westminster. Volvimos para Trafalgar Square y una decepción que no nos dejaban entrar por Downing Street, así que no pudimos ir a saludar a Gordon Brown. Igual, había como algo un poco raro por todos lados porque se estaban preparando para la maratón de
De regreso a Trafalgar Square aprovechamos para visitar la Galería Nacional de Londres, que tiene una infinidad de cuadros de todos los tiempos, desde Velazquez, Rembrandt, Van Gogh, Gaughin, Rodin... Y todo esto gratis (donación voluntaria en realidad). Es un poco extraño esto de que los mejores museos de Londres sean gratis y después te encuentras con que tienes que pagar 17 libras
Del dim sum de mediodía nos fuimos corriendo a la Torre de Londres porque el domingo por la dichosa maratón iba a estar cerrada, y llegamos a tiempo para pillar el último tour gratis de la torre que está muy bueno, y te cuentan unas historias super truculentas de toda la gente asesinada allí, y que todavía se puede ver la cabeza de Ana Bolena paseándose por los alrededores. En fin, una pasada todo. Obviamente que fuimos a ver las joyas reales y ves mucha corona, mucho tocado, y la cubertería real toda dorada que te hace dar cuenta que los royals no compran sus muebles en Ikea.
De la torre nos echaron a las 17.30 cuando cierran las atracciones aquí, y entonces nos dedicamos a ver al Tower Bridge abrirse para dejar pasar un barco, que parece que no se abre muy a menudo porque incluso los londonianos estaban sacando fotos, y acabamos viendo caer la tarde en un parque del otro lado del puente.
Esa noche nos tocó ensayar la comida india de la zona, pero creo que no tuvimos mucha suerte porque no resultó ser tan picante como esperábamos. Terminamos la noche adonde nos dijeron los borrachos de la noche anterior que había que ir: The Quebec. Este lugar es como la versión "Cine Arenas en sábado por la noche" de Barcelona, pero en Londres. Mucho señor mayor, mucha gente de traje, y me imagino que varios tories por ahi. Daba como un poco de miedo todo, pero como siempre a las 2 de la mañana ya estamos todos sacudiéndonos juntos al ritmo de Ricky Martin -que se volvió artista de
Como que el mundo es un pañuelo, en The Quebec nos encontramos con "James", un ex-ex-londoniano, ex-barcelonino y desde el año pasado devenido en londoniano una vez más, que habíamos conocimdo de las reuniones de los jueves de los "abroads". Se lo veía contento a James, y de paso nos dio algunos tips más para descubrir aún más el barrio donde estábamos. Volvimos como pudimos al Soho, que todavía nos quedaba todo el domingo por delante.
Y nuestra última mañana fue dedicada al British Museum, que aquí sabíamos que íbamos a pasar un buen rato entre momias egipcias y ruinas griegas, y que Asiria y que Persia y que la Piedra de Roseta... al final salimos como a las 15 hs con un dolor de
Después de comer pillamos el tren subterráneo para ir a conocer la casa de Elizabeth II, el Buckingham Palace. Fue un poco emocionante ver la bandera flameando en alto indicando que her Majesty estaba "en residence", aunque estaba claro que no la íbamos a ver ni a través de una ventana ni cambiando las ruedas del coche en el
De alli fuimos a terminar nuestra tarde al Hyde Park, que la verdad es que está bien montado eso de tener un parque en el medio de la ciudad desde el cual si miras para cualquier dirección lo único que ves es verde. Una pena que Barcelona no tenga algo así, que incluso en Montjuic el único lugar interesante hacia donde mirar que sería el mar tiene por delante ese puerto horroroso de ferries, cruceros y destiladores de petróleo.
Ya de noche decidimos volver a darle otra oportunidad a la comida india pero nuevamente sin suerte. O hay que pagar mucho para disfrutar de este tipo de gastronomía (cosa de la que renegaremos porque en California es MUY barata y MUY buena) o ya la cocina se ha aggiornado al gusto local y queda como un poco híbrida. Antes de la cena, seguimos las sugerencias de James y fuimos a por una copa al Village que ni fu ni fa, y después también pasamos por Duke of Wellington que es como el "Punto BCN" pero en Londres, solo que aquí no se fuma adentro y hay como una escalera desde donde se puede ver todo el mapa de quien liga con quien.
Algunos temas curiosos que se ven en London city: hay una especie de taxi-bicicleta donde el conductor te lleva pedaleando, algo que se ve mucho en Bangkok, pero que nunca nos animamos a tomar porque nos daba como "cosa". El "underground" es como un poco estrecho en todo: los trenes pequeños, los túneles como muy justos, a veces parece como que agobia un poco todo eso. Pero EL tema de
Supongo que cuando pusieron el tren ese que conecta Londres con París lo habrán hecho pensando en estas pobres chicas para que vayan al continente y aprendan algo, pero no se si tiene mucho éxito ese esquema.
Don dice que probablemente se visten así porque lo chicos en los pubs ya están borrachos del cubo desde temprano así que da igual como van vestidas, y como que cada tanto te vomitan ellos o se vomitan ellas sobre la ropa, y entonces
El tema es serio, y esperamos que alguien tome cartas en el asunto pronto. Una buena idea podría ser que Endemol produzca un reality show al estilo de ese que hizo furor en los EEUU hace tiempo, y que podría llamarse "A Queen's eye for the mamarracha
"Sois la vergüenza del imperio" les diría severa, apuntándoles con el cetro ese de zafiros azules que llevaba el día de su boda. "Lo peor de lo peor. Pero aquí aprenderéis conmigo lo que es vestirse bien... con sudor!"
Supongo que habrá que practicar mucho antes de lanzar incluso algún programa piloto, ya que your majesty seguramente no debe de saber lo que es trabajar con un presupuesto ajustado, ni que cuando se pierde la paciencia ya no puede decir más como las reinas de antes "off with her head!", pero seguro que el programa dará que hablar, y ayudará a que dejemos de hablar tan mal de estas chicas en estos foros.
